Acción Terapéutica

Aunque las Esencias Minerales actúan más próximos al cuerpo físico que la mayoría de las Esencias Florales, no por ello dejan de influir a distintos niveles de conciencia. Ambas son concentrados de conciencia líquida que contienen los patrones evolutivos de la propia fuerza vital. Cuando uno ingiere una Esencia Mineral, lo convierte en una fuerza evolutiva capaz de estimular inspiraciones y por ende modificar la conciencia del individuo. Las Esencias Minerales no son la fuerza causal del cambio pero si motivan la inspiración que produce las fuerzas causales.

Las Esencias Minerales afectan asimismo a la dinámica psicoespiritual de los individuos. En su acción a este nivel influyen sobre las estructuras sutiles de la conciencia, aparte la química molecular del cuerpo físico. Los efectos de estas Esencias Minerales sobre los meridianos, los chacras y los cuerpos sutiles pueden llegar a ser poderosos. Al modificar los elementos sutiles que contribuyen a la lucidez consciente, pueden promover iluminaciones que finalmente conduzcan a una modificación conductual. No se trata de que alteren por si mismos la conducta, sino las facultades conscientes en que la conducta se funda. Con la iluminación recibida gracias a la ayuda de las Esencias Minerales, la persona queda en condiciones de atender mejor a sus problemas íntimos, o a las decisiones que deba tomar.